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Una sanción por dopaje no solo será causada porque se encontró una sustancia prohibida en la muestra de orina o sangre de un deportista, o porque se le detectó el uso de un método prohibido. Son 10 causas las que violan el juego limpio y una de ellas es fallar en el registro del paradero y por consecuencia, faltar a los controles.

Esto acaba de ocurrir con la atleta Brianna Rollins, campeona olímpica de los 110 metros con vallas en Río 2016. La corredora estadounidense no actualizó su paradero en el Sistema ADAMS y faltó a tres controles antidopaje durante un periodo de doce meses.

El Sistema ADAMS es un software  en el que los deportistas ingresan su ubicación exacta y las horas en que se encontrarán ahí para que cualquier organismo antidopaje pueda visitarlos y hacerles un control fuera de competencia.

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Para el caso de Rollins, la USADA (organismo nacional antidopaje de Estados Unidos) informó que no estuvo disponible para las pruebas el 27 de abril, el 13 de septiembre y el 27 de septiembre del año pasado, por razones que aparecen en el informe escrito por el panel de la Asociación Americana de Arbitraje, que escuchó su apelación sobre la base de que fue “una confusión”.

En su descargo, la atleta de 25 asumió toda responsabilidad por lo ocurrido y argumentó que los errores se cometieron por desconocimiento del uso del programa. El primero ocurrió cuando fue a una competencia en Iowa y pensó que al inscribirse en aquel torneo, el sistema actualizaría automáticamente su paradero.

Las otras dos faltas ocurrieron luego de ser campeona olímpica y ambas por acudir a homenajes que le hicieron tras su título olímpico: la primera en su natal Florida y la segunda en la Casa Blanca. Ni siquiera la excusa de haber sido recibida por el expresidente Barack Obama la ha librado del castigo.

POTUS: You did that Me: I’m just tryna be like you Mr.President POTUS: Just call me Obama Me: 😃 😂😂 CAPTION THIS!

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La USADA ha sido clara en afirmar que se ha impuesto “una sanción grave a un atleta brillante que no es acusada o sospechosa de usar sustancias prohibidas de ningún tipo”. Y es que en efecto, Rollins completó ocho pruebas fuera de competición a lo largo de 2016 y no dio positivo.  También pasó los ocho exámenes durante las competencias en las que participó el año pasado y en ninguna tuvo un resultado analítico adverso.

Rollins, lejos de reclamar y pelear contra el sistema, ha utilizado su caso como un ejemplo para los demás deportistas: “Quiero decirles al resto de atletas que se den cuenta de la importancia de rellenar convenientemente los formularios y de entender las implicaciones que puede tener un error así”.

Briana, quien se perderá de esta manera el Campeonato Mundial de Atletismo que se realizará este año en Londres, agregó: “Acepto la responsabilidad total por los errores que han llevado a mi suspensión, y estoy decepcionada de que voy a tener que perder esta próxima temporada al aire libre como resultado de mi confusión sobre cómo funciona el programa de paradero. Siempre he sido y continúo siendo una partidaria de USADA y su lucha por mantener limpio nuestro deporte, y seguiré haciendo mi parte para demostrar que el éxito puede lograrse sin tomar atajos”, añadió.

Con estos casos se evidencia la importancia de la educación para la prevención del dopaje, ya no solo en el ámbito del consumo de sustancias prohibidas, sino también en el manejo del Sistema ADAMS, una obligación que todo deportista de alto nivel debe asumir como necesaria.

 

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